Tocachi es una comunidad con 1587 habitantes. Se encuentra a aproximadamente 2 horas en bus de Quito, la capital, en dirección noroeste. Se ubica a 2900 metros de altura y forma parte de una de las regiones más pobres del Ecuador. La cercanía a la capital atrae a los habitantes para ir en busca de mejores oportunidades. La falta de agua en un gran perímetro dificulta la producción agrícola. Las fuentes de empleo son escasas.
Guarderías y Artesanías
Hace más de 25 años llegó la Señora Elisabeth Behringer a Tocachi. Aquí y en ocho localidades vecinas fundó 8 guarderías. Más de 500 niños en edad preescolar y escolar son acogidos en estas instituciones. Las madres y otras mujeres de la región producen hermosos trabajos manuales, de esta manera mejoran sus condiciones de vida y las de su familia y financian en parte la guardería. Hasta ahora la Señora Behringer, en edad avanzada, conduce su Jeep hasta estos pueblos para brindar ayuda y consejo a las mujeres de la comunidad.
Ancianato
Debido a la falta de fuentes de trabajo, una gran parte de gente joven de la población se han visto obligados a dejar la comundiad para ir a las grandes ciudades, dejando a los ancianos abandonados a su suerte. Muchas veces viven solitarios en sus frías casas de barro ubicadas en las afueras del pueblo sin siquiera suficiente alimento.
En Otoño del 2004 se inauguró el proyecto "Una comida caliente en la semana". Tres voluntarias, Karin Baur, Isabelle Schneider y Anna Slaby preparaban una comida sustanciosa para los ancianos, que en parte era entregada en casa para aquellos con limitaciones físicas. En la fase inicial se instaló en el centro de salud una cocina provisional para el provisionamiento de comida hasta que se termine la construcción del ancianato. Ayuda estatal y privada hacen posible que aproximadamente de 40 a 50 ancianos reciban diariamente una comida caliente.
En el terreno del ancianato, dispuesto por el Estado, se planea la creación de huertos para el propio abastecimiento. Este proyecto cuenta con la ayuda de los ahijados y el maestro del Colegio en Tabacundo. Para el edificio se cuenta con el apoyo de medios estatales, de Pro Vita Andina y de algunos profesores de una Universidad en los Estados Unidos. La disposición del mobiliario tanto de la cocina como del comedor fue asumido por nuestra Asociación.
Microempresas
Después de terminar de pagar el crédito para el huerto orgánico y el criadero de animales pequeños se creó una pequeña panadería en el lugar. Pastor amasa con mucha destreza la masa sin ayuda de máquinas y produce el "mejor pan del Ecuador" según el criterio de dos turistas suizos.
Papas fritas, Chifles así como nueces tostadas y deliciosas habas (una clase de judías) son producidas por Irma en su pequeña paila.
Los créditos son pagados puntualmente y así surgen nuevas microempresas. Nuestros voluntarios, Stefanie Thürmer y Pascal Sicking se han especializado en este proyecto ayudando y aconsejando a la gente. El mayor problema es la comercialización debido al bajo poder adquisitivo que tiene la población.
Becas para la educación, huertos ecológicos y taller de costura
Los niños del proyecto están a cargo de un gran huerto detrás del centro de salud y han aprendido mucho del cultivo de vegetales. Los conocimientos adquiridos son también llevados a sus hogares creando en ellos pequeños huertos. Los vegetales del huerto comunitario sirven para la preparación de la comida para los ancianos. Para poder superar los constantes problemas de escasez de agua durante el verano se ha construido una cisterna.
Para las chicas que terminan su aprendizaje de Corte y Confección en el colegio Sta. Clara de Asis queremos crear un taller de costura.







